24.1.07

En el metro

patas, culo, sobaco, mal aliento, perro mojado y más son los olores con los que uno se puede topar en el metro, y no importa si uno esta enfermo de gripa, nada, el olor inevitablemente entrará por nuestros orificios nasales...el metro y sus multitudes, el metro y sus asientos verdes, el metro y sus vendedores ambulantes, el metro y el ciego que pide dinero, el metro y el indígena que pide ayuda, el metro y los niños cantores, el metro y el anciano, ciego y poeta, el metro y su gente pobre, el metro y sus malos olores, el metro y la asfixia constante, el metro y sus lunetas confitadas, el metro y sus discos compactos piratas por diez pesos, el metro y sus diversas estaciones, el metro y los amantes, el metro y sus líneas de colores, el metro y sus mil historias, el metro y las lágrimas, el metro y la lluvia, el metro y la ausencia...

12 comentarios:

CLAUDIA dijo...

Y AUN A PESAR DE TANTAS COSAS QUE SE ENCIERRAN EN UN METRO, NO PIERDO LA ESPERANZA DE TREPARME EN UNO, Y PASEAR CONTIGO..
O QUIZA, ME SUBA YO SOLITA, PARA IR A BUSCARTE... A TU TRABAJO, Y ENTREGARTE EN UN PAKETE, MILES DE CUENTOS Y POEMAS, QUE LOGREN ROBARTE SONRISAS.... DE ESAS QUE SOLO TU SABES REGALAR..

Will dijo...

gracias Sam, por prepararnos para lo que viene en Sto. Dgo....con nuestro metro...eh pa lante que vamos!

Eleonaí dijo...

Hola Sam:

Metro de todos, de los que caven y de los que esperan al siguiente tren. Metro de lectores y dormilones. Metro de chicas que se pintan y hombres y mujeres que las observan. Metro de la noche y sus atletas que se lanzan de espalda sobre un montón de cristales. Metro de libros en algunas estaciones. Metro que emergue al Zócalo de la gran metropoli. Metro de la línea verde y de la rosa. Metro de Chapultepec y su salida flanquedad por puestos de revistas, panes y atoles. Metro de vocedores del Metro y el Gráfico. Metro de capitalinos y visitantes. Metro en el que leí a Pessoa. Metro de la ciudad de Mpexico.

Blas Torillo dijo...

Ahora amiga, imagínate el metro sin gente.

Lo que lo hace un lugar de privilegios (buenos y malos, olorosos, ruidosos y visuales, táctiles y contactuales), es la gente.

Gente que lo usamos (bueno, cuando voy y lo uso), lo sufrimos, lo disfrutamos, a los que nos sirve de escape y refugio, de transporte y templo, de cobijo y contacto.

La gente. Nosotros. Los que hacemos del metro lo que es.

Besos

CAVA dijo...

JAJAJAJAJA, CUANTA VERDAD, PODRIAMOS DECIR QUE EL METRO ES UN MAL NECESARIO, O NO...?

UN BESO, BUEN FIN DE SEMANA.

armando dijo...

El metro, ciudad bajo otra gran ciudad. Cuantas historias, cuantos momentos. Segundos, horas, que se convierten en suma en dìas y parte importante de las vidas de quienes viven en la gran sub-urbe.
Que chido es el metro del df.
No hay otro igual por su colorido, su sabor picante mexicano, el calorcito mientras en la superficie de la tierra llueve o hace frio.

Amy Castro dijo...

Cuantas historias vividas y sacadas del metro... cuanta cultura, clases sociales, religiones, estilos que se mezclan... ese es el metro en NY.
Saluditos desde mi tren "A".

Agustin dijo...

Descubriendo, y fundando.........Saludos.



Agustin

Guillermo Carballo dijo...

Hey hey!!! Me gustó mucho lo que escribiste, me hecho me ganaste la idea, pero la reconozco porque te salió chido el texto. Alguna vez o muchas veces, he pensado justamente eso mismo que describes, pero sólo personas como tú pueden transmitirlo bien.

Me gustó tu blog, lo revisé rápidamente y en general tienes muchas cosas valiosas y bien interesantes.

Con relación a lo de que si eres artista, yo creo que si....
todos los somos de alguna manera. Y si no, ¿acaso eso importa?

saludos

sweet & sour dijo...

pero es inevitable, el metro lo tienes que usar por que, apoco, no, despuès de un rato hasta como que ese mal olor se extraña...

besis

hpons dijo...

Sí mire damita caballero le traigo a la venta...

buen análisis, pero en efecto, el metro es una mal necesario

qué mal

Amor dijo...

Si te soy sincero me encanta ir en metro porque hay chicas guapísimas en él. ¿Demasiado sincero? ¿Por qué había de mentir?
Amor